Inversiones · Actualizado el · 3 min de lectura

Cuando aportas dinero a un instrumento de inversión, los rendimientos del primer año empiezan a generar rendimientos a partir del segundo. Y los del segundo, a partir del tercero. Esto es lo que se conoce como interés compuesto: tu rendimiento genera más rendimiento, y la curva de crecimiento deja de ser lineal y se vuelve exponencial.

Veámoslo con números reales. Si aportas $2,000 mensuales durante 30 años a un instrumento con un rendimiento hipotético de 6.5% anual real (una referencia de largo plazo, no un rendimiento garantizado):

  • Total aportado de tu bolsillo: $720,000
  • Total acumulado al año 30: ~$2,212,000
  • Diferencia: ~$1,492,000 generados por interés compuesto

El interés compuesto no es magia: es matemática. Pero opera tan a tu favor a lo largo del tiempo que termina sintiéndose como magia financiera.

El detalle clave es el tiempo, no el monto. Si otra persona empieza 15 años después y aporta el doble ($4,000 al mes durante 15 años), termina con unos $1,214,000. Aportó exactamente lo mismo en total ($720,000), pero le faltaron 15 años de compuesto haciendo lo suyo: casi un millón de pesos de diferencia. Esa es la razón por la que los asesores patrimoniales repiten una sola frase: empezar antes vale más que aportar más.

Para que el interés compuesto realmente trabaje a tu favor, el instrumento que elijas debe rendir por encima de la inflación real. Como reporta el Banco de México (Banxico) en sus reportes trimestrales, la inflación general en México oscila entre 4% y 7% según el periodo. Las cuentas bancarias tradicionales rinden 2–4%, y como señala la CONDUSEF en sus comunicados de educación financiera, dejar el dinero ahí significa perder poder adquisitivo año tras año. Por eso instrumentos como un Plan Personal de Retiro, o una inversión patrimonial con respaldo asegurador, son los vehículos correctos para metas de más de 15 años.

Hay un bonus que muy pocos consideran: si tu instrumento es un PPR estructurado bajo el Art. 151, fracción V de la LISR, tus aportaciones elegibles pueden deducirse dentro de los límites de ley, y eso puede generarte un saldo a favor en tu declaración anual. Si reinviertes ese saldo, también se capitaliza: interés compuesto encima de un beneficio fiscal, una combinación muy eficiente para construir tu retiro.

La pregunta no es si el interés compuesto funciona. Funciona. La pregunta es si vas a darle el tiempo suficiente para que opere a tu favor. Si quieres verlo con tus propios números, el simulador de plan de retiro te muestra cuánto podrías acumular según tu edad y tu aportación. Esa decisión la tomas hoy.

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Enrique Téllez

Sobre el autor

Enrique Téllez

Gerente de Inversiones, INV

LinkedIn

Especialista en inversiones, seguros y estrategias patrimoniales, con más de 10 años de experiencia en el sector financiero. Socio de INV Seguros y Gerente de Inversiones. Director Adjunto y formador de agentes en Agente Más Promotoría.

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